La inflación persistente y la depreciación de monedas en varios países de América Latina están reconfigurando la manera en que las personas eligen, comparan y compran. Cuando el poder adquisitivo cae, el consumo no desaparece: se reorganiza hacia alternativas que ofrezcan más valor percibido, menor desembolso inmediato y decisiones con menos riesgo.Este nuevo contexto acelera tendencias que ya venían creciendo en la región: la sustitución hacia marcas más económicas, el auge de formatos pequeños (live casinos) [...]